sábado, 20 de febrero de 2010

Patologia Desconocida

Se sabe que no todas las enfermedades estan catalogadas y muchas de ellas, es dificil diagnosticarlas. Según la RAE, una enfermedad puede definirse como una anormalidad dañosa en el funcionamiento de una colectividad. Existe una patología social que últimamente está siendo frecuente en nuestro pueblo. Hay un colectivo incapaz de ver, llamesmole, sus errores. También usamos el térmio de embustero compulsivo a aquel que se cree sus propias mentiras. Quizá podriamos acuñar un nuevo térmio para aquellos colectivos incapaces de aceptar sus errores y volcarlos o reflejarlos en los demás.


El anterior gobierno municipal, encargó un proyecto para cubrir la piscina municipal. Cuando las obras estaban comenzadas y en un estado avanzado de ejecución, se les ocurrió hacer modificaciones sin la correspondiente modificación de crédito, preceptivo en obras de la administración, entre otras cosas porque incluso superaba lo que la ley permite para tales modificaciones, esto es un 20 % del valor del proyecto. Pues las modificaciones se hicieron sin estar recogidas en el proyecto ni aprobadas por el pleno. A eso, por llamarlo de una manera suave, se le llama improvisación. Pero una improvisación que le costará a los ciudadanos de Torrox unos 540.000 euros.


El anterior gobierno municipal, permitió la construcción de un teatro en un lugar donde nadie con un dedo de sentido común lo hubiera hecho, pero parece ser que era un proyecto diseñado para otro municipio y por arte de virle virloque se lo traen para aquí, con la consiguiente necesidad de realizar modificaciones sobre el mismo. La más importante, una nueva cubierta, pues la anterior era muy diferente. Además se les olvidó incluir en el mismo los asientos para los espectadores. A eso, siendo suave, se le puede llamar improvisación. Pero en éste caso las modificaciones nos costarán a los torroxeños unos miles de euros más, además de pagar la casi totalidad de los mas de 1.000 millones de las antiguas pesetas que tambien pagaremos directamente los Torroxeños.


Esas sí son auténticas y caras improvisaciones.


Sin embargo, el colectivo al que aludo, en boca de sus más relevantes próceres, han mantenido ésta semana en los medios de comunicación que el gobierno actual "una vez más" vuelve a improvisar (después de otras acusaciones de incompetencia y demás mensajes al uso) y a última hora trasladan la celebración de la fiesta de carnaval al pabellón polideportivo.


La cosa no tiene desperdicio. El cambio, que si bien ha sido de última hora, ha sido un total acierto, no ya sólo por lo adecuado del espacio, si no por el ahorro que para los Torroxeños ha supuesto.


Por tanto, creo que no se puede ni comparar, son dos situaciones con resultados totalmente distintas. Pero los artistas, lo son por eso, por su capacidad de desvirtuar la realidad, de reflejar en los demás incluso sus propios errores. Y llegado aquí, al principio de mi disquisición, admito mi supina ignorancia por no saber definir esa patología, que sin duda, en nuestra rica lengua debe estar definda.

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